Ideario de la Fundación Alcohol y Sociedad

No consumo en los colectivos de riesgo
Menores, embarazadas, conductores, enfermos y trabajadores.
Educar es prevenir
La educación se constituye como la herramienta más eficaz en la prevención y en la lucha contra las conductas de riesgo relacionadas con el consumo de alcohol.
Tanto la cultura como la ciencia determinan los hábitos sanos de consumo
Por lo que constituyen una poderosa influencia para inculcar hábitos de consumo responsable.
Toda la sociedad debe colaborar en la lucha contra las conductas de riesgo relacionadas con el consumo de alcohol

La industria, los consumidores y la sociedad en general, deben colaborar para combatir este tipo de conductas.
Cooperación leal entre industria y comunidad científica
Esta cooperación debe desarrollarse sobre la base de un diálogo sincero, abierto y ético.
Políticas efectivas y realistas
La industria, los consumidores y la sociedad en general, deben colaborar para combatir este tipo de conductas.
Información veraz
Los consumidores tienen derecho a una información veraz sobre las bebidas con contenido alcohólico, lejos de cualquier demagogia, sesgo, manipulación o mito.
El consumo moderado no tiene efectos negativos en los colectivos que no sean de riesgo
El consumo moderado, sensato y responsable de bebidas con contenido alcohólico no tiene efectos negativos para la salud en personas que no pertenezcan a los colectivos denominados de riesgo (conductores, embarazas, menores, enfermos…). Además, el consumo moderado de bebidas alcohólicas está íntimamente ligado con nuestros hábitos e historia cultural de España.