ANTECEDENTES

Punto de partida

Ya en 2001, en la primera fase del Libro Blanco sobre la relación entre el Alcohol y la Adolescencia en España, encontramos que alrededor del 50% de los adolescentes que decían conocer las consecuencias del abuso del alcohol afirmaban cambiar su posición. Este cambio, según ellos, se traducía en lo siguiente:

  • 74% afirmaba ser más prudente en el consumo.
  • 18% afirmaba que ha dejado de beber debido a esta información.
  • 35% decía que conocer esa información les lleva a informar a los amigos.

Aunque estamos obligados a interpretar estos resultados con cautela, los datos nos muestran que los propios adolescentes parecen valorar positivamente que se les informe y que esta información la usan de forma responsable y madura para modificar su comportamiento e informar a sus amigos.

Por otro lado encontramos que el 44% de los adolescentes de 12 a 18 años afirma que no existe suficiente información realista sobre los efectos y abusos del consumo de alcohol. Por tanto, están demandando tener más información al respecto.

Extensión del Programa

El Programa Pedagógico “Menores ni una gota” lleva impartiéndose desde el curso escolar 2001-2002. Desde entonces se ha impartido en aulas de Andalucía, Asturias, Baleares, Cantabria, León, Mérida, Cataluña y Madrid a más de 2.500,000 de alumnos distribuidos en más de 3.000 centros escolares. En algunas Comunidades Autónomas como Andalucía, Cataluña y Madrid más del 50% del alumnado y de los centros escolares de secundaria han recibido el Programa.

A raíz de la firma del convenio de la Fundación Alcohol y Sociedad con las Consellerías de Salud y Agricultura del Govern de las Islles Balears se planteó la aplicación del Programa Pedagógico ‘Menores ni una gota’ en su versión más completa: realizando una formación para el profesorado previa al inicio del Programa con el alumnado, con la realización obligatoria por parte de los profesores de los ejercicios de la Guía para el Profesorado y con la puesta en marcha de una sesión de puesta en común, con los profesores implicados, tras la aplicación del Programa. Tras la aplicación de una primera intervención piloto durante el curso 2005-2006 este Programa se volvió a aplicar durante el siguiente curso escolar.

Satisfacción

La evaluación media del Programa realizada en los últimos años por parte de los centros escolares es muy alta. Concretamente la nota media otorgada al Programa por parte de los 685 centros escolares participantes en Andalucía, Cataluña, Mérida, Cantabria y Madrid durante el curso 2018-2019, asciende a 4,9 puntos sobre un máximo de 5. Esta puntuación corresponde a la evaluación que los centros hacen a las charlas recibidas, las Guías entregadas y los monitores de la Fundación encargados de llevar el Programa al centro. Si cogemos solamente las calificaciones otorgadas a los monitores encontramos una media de 4,9 sobre 5.

Eficacia

Los alumnos que han recibido el programa valoran de una forma muy positiva la información recibida en el Programa pedagógico “Menores ni una gota”, constituyendo ésta un referente para la mitad del alumnado encuestado. Es decir, a pesar de ser una fuente novedosa con la que, a diferencia de las demás opciones, no habían tenido contacto anteriormente, 722 personas consolidan el programa como una fuente de referencia válida y fiable para tratar el tema del alcohol y sus efectos. Incluso podemos plantear la hipótesis de que esta intervención, además, reestructura el pensamiento del colectivo adolescente ayudándole a identificar cuáles son las fuentes más fiables.

Después de recibir las sesiones sobre el alcohol, el 68,6% del alumnado, es decir, 1.047 jóvenes de los 1.526 encuestados dicen que estas intervenciones les han ayudado a decidir que no beberán y/o que beberán menos cantidad de alcohol; un 19,7% afirma que mantendrá sus niveles de consumo y sólo un 1,2% considera que aumentará su consumo de alcohol tras para por el programa.

Los alumnos que son intervenidos mediante el Programa Pedagógico ‘Menores ni una gota’ están más y mejor informados y en mayor medida perciben los riesgos del consumo y abuso del alcohol que los alumnos no intervenidos. Algunos ejemplos de los datos obtenidos son los siguientes:

  • Los alumnos que reciben el Programa están más informados sobre el alcohol y los peligros derivados de su consumo y abuso que aquellos que no han participado habiendo encontrado diferencias estadísticamente significativas entre ambos grupos. Por tanto, los alumnos que participan en el Programa han asimilado correctamente los contenidos impartidos.
  • La percepción del riesgo ante el consumo y abuso del alcohol es mayor por parte de aquellos alumnos que reciben el Programa si lo comparamos con el grupo que no lo ha recibido. Se encuentran diferencias significativas entre ambos grupos en el grado de acuerdo con frases como las que siguen, estando más de acuerdo aquellos que participan en el Programa: “El consumo abusivo de alcohol durante cierto tiempo puede originar problemas en el hígado, como cirrosis”, “Una persona puede llegar a la esquizofrenia después de un consumo abusivo de alcohol mantenido durante cierto tiempo”, “El consumo de alcohol en la adolescencia interfiere en el crecimiento”. Asimismo, ante la frase “Emborracharse de vez en cuando no conlleva ningún problema” el grupo intervenido está en menor grado de acuerdo que el no intervenido.

También encontramos otras diferencias entre el grupo de adolescentes que reciben el Programa frente al grupo control, como por ejemplo:

  • Entre aquellos alumnos que reciben nuestro Programa encontramos que existe un mayor número que declara haber dejado de beber gracias a conocer las consecuencias de su abuso. De las personas que dicen modificar su posición al conocer las consecuencias del abuso encontramos un 19% entre el grupo de adolescentes intervenidos que aseguran que esa modificación de posición se ha traducido en haber dejado de beber alcohol, frente a un 14% entre el grupo no intervenido.
  • De entre aquellos adolescentes que consumen alcohol, los que han sido intervenidos dicen beber en menor medida por el motivo “para colocarse” o “para desconectar” que aquellos que no han sido intervenidos (9% vs. 14%, y 21% vs. 29% respectivamente).