II LIBRO BLANCO

Publicado en 2005, las conclusiones de este informe han sido extraídas de los protocolos de entrevista realizados a 22.000 jóvenes, de entre 12 y 18 años.

Los datos de esta investigación han dado lugar a uno de los estudios más completos del mundo sobre la adolescencia y su relación con el alcohol.

De esta larga e intensa investigación, cabe destacar las siguientes conclusiones:

  • Los jóvenes demandan más información para ser más consecuentes y responsables con el alcohol.
  • Un 44% de los entrevistados considera que la información que recibe sobre las consecuencias del consumo de bebidas alcohólicas no es suficiente y no cubre sus expectativas.
  • El 91% de los adolescentes afirma haber recibido información sobre los efectos y consecuencias del alcohol. De ellos, la mitad asegura recibirla de sus padres y profesores, mientras que la otra mitad conoce los efectos por las personas que beben o ha recibido la información a través de radio o televisión.
  • Un amplio porcentaje de jóvenes reconoce que bebe para relacionarse más y mejor y que lo hace en grupo, iniciándose principalmente con el “botellón”.
  • El consumo en grupo es ya una tendencia social dentro de los modelos de ocio.
  • El 60% de los adolescentes españoles asegura consumir bebidas alcohólicas y un 7% lo hace de forma habitual y compulsiva.
  • Casi la mitad de los adolescentes gasta menos de seis euros a la semana en alcohol.
  • Se inclinan por controlar el consumo, aceptando las medidas restrictivas para los menores.
  • Casi la mitad de los menores afirma que sus padres les permiten beber.

EFECTOS POSITIVOS DE LA EDUCACIÓN

Tras pasar por el Programa Pedagógico Adolescencia y Alcohol, los resultados son:

1

El 74% de los adolescentes encuestados afirma ser más prudente a la hora de consumir.

2

El 35% reconoce que lo aprendido lo divulgan entre sus amigos.

3

Un 18% asegura haber dejado de beber.

4

Un 22% dice que tras haber recibido la información, beberá menos.

Los jóvenes demandan más información para ser más consecuentes y responsables con el alcohol.

El 60% de los adolescentes españoles asegura consumir bebidas alcohólicas y un 7% lo hace de forma habitual y compulsiva.

Un amplio porcentaje de jóvenes reconoce que bebe para relacionarse más y mejor y que lo hace en grupo, iniciándose principalmente con el “botellón”